Antes de ir al archivo…

Luego de la terminar con la búsqueda preliminar sobre los documentos existentes en el Archivo General de la Nación a propósito de los pueblos de indios de las subdelegaciones de la Bocasierra, hemos identificado una serie de temas constantes dentro de los expedientes que debemos considerar al momento de realizar la pesquisa de información.

Cada una de las subdelegaciones que nos interesa abarcar tiene características diferentes y por ese motivo encontramos tópicos específicos del territorio. Después de una serie de sistematización de la información que encontramos en el catalogo en línea del Archivo General de la Nación es posible decir que los temas más recurrentes en la documentación son: conflictos por la tierra, disputas jurisdiccionales entre los gobernadores indios y los subdelegados, demandas de los pueblos de indios por la mala administración de las autoridades locales y la fragmentación de los pueblos indios. A partir de estos primeros atisbos de la investigación se privilegiará la búsqueda que se realizará en los siguientes meses. 

Así pues, el ejercicio de búsqueda de la documentación disponible en el AGN ha sido concentrada en una serie de tres tablas con el objetivo de facilitar su manejo. La información quedó organizada de la siguiente manera:

SubdelegaciónTeziutlán-Atempan




RamoTierrasSubdelegadosPadronesProvincias internas Templos y conventosTributos
Número de expedientes471133
TemasPropiedad de la tierraIngresos de subdelegadosConstrucción de la Iglesia Construcción de la iglesiaFiadores
Corrupción Fianzas

Gobernadores y subdelegadoCobro de tributos
Cambio de autoridades localesSolicitud de subdelegación




Quejas del subdelegado



SubdelegaciónTetela-Jonotla







RamoAlcabalaIndiosMinería Archivo Histórico de HaciendaTributosTierrasSubdelegadosTemplos y conventosHistoria
Número de expedientes482621432
Temas Renta de pulqueConflictos Conflicto Elección de subdelegadosFiadores Autoridades indígenasRenuncia del subdelegadoConstrucción de la Iglesia Insurrección
Abusos o corruptelasInsubordinación
Terna para subdelegado

Denuncia al subdelegado


Cura






SubdelegaciónSan Juan de los Llanos







RamoSubdelegadosAlcabalasCaminos y calzadasIndiosInfidenciasPulqueTierrasHistoriaIndiferente virreinal
Número de expedientes116284312947
TemasSueldo de subdelegadosPulquesReparación del camino realCarencias de maízDenuncias al subdelegadoProducción de pulqueSeparación de los pueblosInsurrección Real Aduana

PeticionesExtracto de ministros
Separación de los pueblosPresencia de insurgentes
Uso de la tierra
Cura y el subdelegado

Párroco y el subdelegado

Pueblos indígenas y el subdelegado

Uso de los recursos naturales
Insurgencia









Límites territoriales




















La Bocasierra: el espacio y tiempo de una región

El espacio que proponemos analizar en este proyecto forma parte de la zona nororiental del actual estado de Puebla y es conocida por algunos historiadores como la región de la Bocasierra. Este espacio forma parte de la cadena montañosa que se extiende desde Coahuila y Texas, y se une con el estado de Puebla en el Eje Neovolcánico que desemboca en la llanura costera del Golfo de México.

Región de la Bocasierra durante el régimen de subdelegaciones

Durante la etapa prehispánica y colonial, la región de la Bocasierra de Puebla fue parte de una red comercial que conectó las poblaciones costeras del Golfo de México con los centros políticos del Altiplano Central del territorio. En el periodo de la aplicación de las reformas borbónicas en América, la Bocasierra estuvo integrada por tres subdelegaciones: San Juan de los Llanos, Teziutlán-Atempan y Tetela-Jonotla. El espacio estaba habitado principalmente por pueblos de indios y mestizos, aunque también hubo presencia significativa de españoles dedicados a las actividades agrícolas, ganaderas y comerciales. En ese sentido, la región de la Bocasierra poblana fue un lugar donde convivieron cotidianamente grupos de indígenas y españoles a partir de sus vínculos relacionadas con las actividades económicas. 

Esto último aspecto es importante para nuestra investigación. Los grupos de individuos que habitaron la Bocasierra tuvieron un origen étnico indígena pero abiertamente influenciado por los modos de organización política y cultural de los españoles, y las actividades económicas de estos y otros grupos que allí coexistieron. El desarrollo de estos pueblos de indios fue afectado por varias circunstancias propias de la región y de la época, entre ellas destacan: los conflictos por la tierra, la demanda para el uso de los recursos naturales, la influencia de los grupos religiosos y un crecimiento demográfico notable. 

El siglo XVIII es un periodo complejo para la historia de los pueblos de indios, principalmente porque durante esta centuria apenas pudieron conservan la fisonomía esencial de los pueblos añejos fundados durante el periodo de colonización en la Nueva España. En particular la Bocasierra en Puebla experimentó un periodo de transformaciones políticas y territoriales provocado por una serie de conflictos intestinos que provocaron la fragmentación de los antiguos altepemes del siglo XVI en pequeños núcleos de población campesina con intereses políticos y económicos particulares. El siglo XVIII fue para los pueblos de indios de la Bocasierra de Puebla, en ese sentido, un periodo de fragilidad colectiva y de reducción de su representación política como repúblicas de indios para transformarse en pequeños grupos de agricultores. 

Una investigación indispensable para este proyecto de investigación es la obra de Bernardo García Martínez titulada Los pueblos de la Sierra. El poder y el espacio entre los indios del norte de Puebla hasta 1700el cual ofrece una visión exhaustiva del desenvolvimiento político-territorial de los pueblos, y demuestra su paulatina descomposición a la luz de varios conflictos territoriales por la consolidación de la autonomía política de los pueblos sujetos respecto a los pueblos cabecera. Este proceso dentro de la Sierra Norte de Puebla redujo a las repúblicas de indios en cuanto a su condición de cuerpo político extenso y multilocal con atributos de legitimidad, gobierno y jurisdicción; es decir, que las sucesivas fragmentaciones de los pueblos de la Bocasierra provocaron que estas poblaciones tuvieran un fuerte carácter localista, carente de la pluralidad y la capacidad jurisdiccional que sí poseyeron sus antecesores durante los siglos XVI y XVII.

Las comunidades indígenas de la Sierra de Puebla durante el siglo XVIII fueron grupos que no permanecieron exentos a las dinámicas económicas del periodo. Sabemos por la historiografía dedicada al estudio de los pueblos indios durante este periodo de reformas que no fueron colectividades carentes de voluntad política ni de momentos de violencia por el control del territorio y del uso de los recursos naturales. 

En la región que nos interesa estudiar se organizaron un grupo de subdelegaciones habitadas por pueblos de indios cuyos intereses locales estuvieron por encima de cualquier otra cosa y a menudo en conflicto con sus vecinos como consecuencia de disputas por el control político y económico del espacio. Este escenario no será comprensible si no tenemos claro el ambiente de desintegración de los pueblos y su deterioro como cuerpos políticos con representación jurisdiccional.


Subdelegaciones de
la Bocasierra
Subdelegaciones
Teziutlán-AtempanTetela-JonotlaSan Juan de los Llanos
Pueblos sujetos
San Miguel MexcalcuataSanto ReyesSan Pedro Zacapoaxtla 
San Mateo ChingnautlaSan Andrés TetelillaSanta María Nauzontla
San Francisco Atempan
San Martín TuzamapanSan Bartolomé Xochitlán
San Matías ChiconautlaSantiago EcatlánSan Andrés Hueyapan
HueytamalcoSan Juan JonotlaRosario Teteles
San Juan AcatenoSan María TenampulcoSanta María Tlatlauquitepec
Santa María AtolucaSan Francisco Cuetzalan
San Juan XiutetelcoSantiago Yancuitlalan

La jurisdicción político-territorial de la subdelegación de San Juan de los Llanos.

Tlatlauquitepec, Puebla.

En el marco del curso de Historia Regional hemos realizado este ejercicio cartográfico a propósito de la jurisdicción político-territorial de una de las tres subdelegaciones de la Bocasierra de Puebla: San Juan de los Llanos. 

Jurisdicción de la subdelegación de San Juan de los Llanos y sus pueblos de indios hacia 1800.

En este mapa realizado con la herramienta Google Earth Pro hemos localizado la cabecera de la subdelegación de San Juan de los Llanos y los pueblos sujetos a ella. En total hemos localizado un total de 16 pueblos de indios dentro de esta subdelegación circundada por dos de la misma categoría: Teziutlán-Atempan y Tetela-Jonotla. Los datos utilizados en este ejercicio están registrados dentro del catalogo de padrones del Archivo General de la Nación, donde además de esta información, también encontramos los ranchos y haciendas al interior de este territorio. 

La subdelegación de “Llanos” (ahora el municipio de Libres, Puebla) se encontraba en un espacio conocido en la actualidad como el “Declive Austral de la Sierra” que está caracterizada por ser una zona árida, de vientos y de pocas lluvias. Este fue un espacio vinculado tanto con la Sierra pero también con el valle poblano-tlaxcalteca y con Tulancingo, en la intendencia de México, como podemos observar en el mapa. Llanos fue una zona de grandes haciendas y tierra para la ganadería. 

Un primer paso en la realización de estos estudios de carácter institucional es fundamental el esclarecimiento de los espacios políticos respecto a otras jurisdicciones. Así pues, este primer ejercicio será complementando más adelante con otro mapa de la misma especie en el cual podamos dilucidar el resto de las subdelegaciones de nuestro interés y los pueblos indígenas que allí coexistieron. 

Tres alternativas de investigación respecto a los pueblos de indios

Zona comprendida entre los pueblos de Bogotá y Serrezuela, 1771. Archivo General de la Nación. Mapoteca 4, ref. 34a

Durante las últimas tres décadas los debates en torno a los estudios de los pueblos de indios en México se han centrado en los procesos de modernización que experimentó la población natural del país a través del tiempo. La investigación histórica ha privilegiado el estudio de la propiedad comunal, la crisis demográfica del siglo XVI y XVII, el tributo, las rebeliones, la participación de la población indígena en las guerra de independencia, la fundación de ayuntamientos y los procesos de ciudadanización. Todas estas investigaciones han demostrado que las comunidades indígenas del país han tenido reacciones diferentes frente a las innovaciones implantadas desde las esferas del gobierno.

En el caso específico del conocimiento que tenemos del pueblo de indios en su tránsito del Antiguo Régimen al orden liberal republicano se han aportado diferentes interpretaciones sobre la postura de los pueblos de indios novohispanos frente a los embates del reformismo borbónico.

Para fines de esta publicación mencionaremos los resultados de apenas tres de ellas. El primer grupo de investigaciones señala que después de la aplicación del sistema de intendencias ocurrió una evidente pauperización de los pueblos de indios, resultado de la constante extracción de dinero de las cajas de comunidad por parte de la corona española para el financiamiento de las guerras internacionales. La consecuencia principal de esa situación fue el surgimiento de rebeliones en contra de las autoridades virreinales, como ocurrió en el obispado de Valladolid.[1]

El segundo grupo sostiene que el reformismo borbónico necesito de la colaboración de las poblaciones indígenas por ser el componente demográfico más amplio y ser los propietarios más numerosos de la tierra. Así pues, el plan reformista planteó la necesidad de su fortalecimiento a partir de la formación de nuevos cabildos y el otorgamiento del fundo legal a aquellos pueblos que lo habían perdido. A partir de este ejercicio los pueblos de indios pudieron revindicar su territorialidad y su corporatividad fracturada desde siglos atrás.[2]

Una tercera interpretación señala que a raíz del sistema de intendencias el estatus de los pueblos de indios se fortaleció a raíz de que muchas de esas comunidades accedieron al derecho de formas sus propias repúblicas. Este punto está estrechamente vinculado con la naturaleza jurídica y corporativa del Antiguo Régimen y el desarrollo de los pueblos de indios durante este periodo. Específicamente tiene que ver con la multiplicación de las corporaciones -la de indios entre ellas- como un modo de fortalecer el poder real. Este ejercicio constituyó el afianzamiento del “gobierno de la justicia” es decir que las corporaciones tuvieran capacidad de administrar justicia en su territorio.[3]


[1]Felipe Castro, Nueva ley y nuevo rey. Reformas borbónicas y rebelión popular en Nueva España, Zamora: El Colegio de Michoacán, Instituto de Investigaciones Históricas, Universidad Nacional Autónoma de México, 1996; Rodrígo Martínez Baracs; “Los indios de México y la modernización borbónica” en Clara García Ayluardo (coordinadora), Las reformas borbónicas, 1750-1808, México: CIDE, INEHRM, CONACULTA, Fondo de Cultura Económica, 2010, pp. 23-82.

[2]Luis Alberto Arrioja Díaz Viruell, Pueblos de indios y tierras comunales. Villa alta, Oaxaca, 1742-1856, Zamora: El Colegio de Michoacán, Fideicomiso “Felipe Teixidor y Monserrat Alfau de Teixidor”, 2001; Dorothy Tanck de Estrada, Pueblos de indios y educación en el México colonial, 1750-1821, México: El Colegio de México, 1999.

[3]Carlos Garriga, “Justicia y política entre Nueva España y México. Del gobierno de la justicia al gobierno representativo”, en Víctor Gayol (coordinador), Formas de gobierno en México. Poder político y actores sociales a través del tiempo, vol. 1, Zamora: El Colegio de Michoacán, 2012, pp. 33-79. 

Preguntas iniciales de la investigación

Intendencia de Puebla. Archivo General de la Nación, Correspondencia de Virreyes, 1a Serie, Vol. 50, exp. 6, f. 353.

¿Cuál fue el impacto de la aplicación del reformismo borbónico en la Sierra nororiental del Puebla?

¿Logró consolidarse el modelo de subdelegados y subdelegaciones en la Bocasierra o poblana?

¿Cómo fue la relación entre los subdelegados y los pueblos de indios de la serranía?

¿Quienes fueron y qué relaciones político-sociales tuvieron los subdelegados en el territorio?

¿Cuáles fueron los problemas generales que enfrentaron los subdelegados en estas subdelegaciones?

¿Existió relación entre los subdelegados y las subdelegaciones de la Bocasierra? ¿De qué tipo?

Algunas de las respuestas a estas interrogantes pueden comenzar a dilucidarse a partir de la búsqueda de fuentes primarias que se ha realizado para este trabajo y que se encuentra disponible para su consulta en la pestaña de Fuentes Históricas del menú principal.

Intendencia de Puebla y las subdelegaciones de la Bocasierra en las postrimerías del siglo XVIII

El artículo 1 de la Real Ordenanza para el establecimiento é instruccion de intendentes de exército y provincia en el reino de la Nueva España refiere que la intendencia de Puebla se debía formar con sede en la ciudad del mismo nombre y de acuerdo a “razón de la jurisdicción” debía conformarse por los siguientes partidos. En color gris hemos colocado las subdelegaciones pertenecientes a la Bocasierra poblana que nos interesa estudiar. 

Intendencia de Puebla según la Real Ordenanza de Intendentes
Subdelegación Subdelegado
Acatlán (Pueblo)Agustín Yañez
Atlixco (Villa y Ducado)Ducado
Chiautla (Pueblo)
Chietla (Pueblo)Antonio Rodríguez
Cholula (Ciudad)Pedro Cadrecha
Huachinango (Ducado)Ducado
Huayacocotla (Pueblo)Manuel Ramírez
Huejotzingo (Pueblo y Ducado)Antonio Cruzado
Izúcar (Pueblo)Francisco Lacoma
Puebla (Ciudad y Capital)
San Juan de los Llanos (pueblo)Francisco Monroy
Tecali (Pueblo)Pedro Larracilla
Teziutlán y Atempan (Pueblo)Lázaro Figueroa 
Tetela y Jonotla (Pueblo)José Rubí de Celis
Tehuacán (Ciudad)
Tepeaca (Pueblo y Ducado)
Zacatlán de las Manzanas (Pueblo)Manuel Cascajeres

En el siguiente mapa tomado del sitio de consulta a los mapas del Atlas Ilustrado de los Pueblos de Indios de la Nueva España hasta 1800 podemos apreciar con mayor detalle la conformación de la intendencia de Puebla durante el periodo de las reformas borbónicas de finales del siglo XVIII. En este mapa podremos observar las subdelegaciones poblanas enmarcadas dentro de letra A hasta la H, así como su extensión territorial y densidad demográfica. Las subdelegaciones que tentativamente proponemos estudiar, esto es, Teziutlán-Atempan y Tetela-Jonotla (cuadro C), ubicadas en el territorio nororiental de la intendencia son subdelegaciones cuya población indígena no rebasa los 20,000 pobladores, no así en el caso de la subdelegación de San Juan de los Llanos (cuadro D), donde la densidad demográfica supera los 30,000 habitantes.

Seleccionadas las subdelegaciones de la intendencia de Puebla, habrá que señalar que estos espacios estuvieron conformados, en su mayoría, por pueblos de indios determinados a partir de factores ecológicos y geográficos propios de la Sierra Madre Oriental, esto es, por sus pendientes, escarpes y escalones montañosos.

En el mapa siguiente podremos observar cuáles fueron los pueblos de indios que estuvieron sujetos jurisdiccionalmente a las subdelegaciones de la Bocasierra (Teziutlan-Atempan, Tetela-Jonotla y San Juan de los Llanos) y con ello dilucidar la capacidad de territorialización que tuvieron los representantes de la corona española en un espacio de serranía.

Subdelegaciones de la Bocasierra
SubdelegaciónPueblos sujetos
San Juan de los LlanosSan Pedro Zacapoaxtla

Santa María Nauzontla

San Bartolomé Xochitlán

San Andrés Hueyapan 

Rosario Teteles

Santa María Tlatlauquitepec

San Francisco Cuetzalan 

Santiago Yancuitlalpan
Subdelegaciones de la Bocasierra
SubdelegaciónPueblos sujetos
Teziutlán-AtempanSan Juan Acateno

San Miguel Mexcalcuatla

Santa María Atoluca

San Mateo Chingnautla

San Juan Xuitetelco

San Francisco Atempan

San Sebastián
Subdelegaciones de la Bocasierra
SubdelegaciónPueblos sujetos
Tetela-JonotlaSantos Reyes

San Andrés Tetelilla

San Martín Tuzamapan 

Santiago Ecatlán

San Juan Jonotla

Santa María Tenampulco


Territorialización y reformismo borbónico en la Nueva España

Carlos III, rey de España y responsable de la aplicación del reformas a la administración novohispana durante el siglo XVIII

Uno de los primeros ejercicios realizados por parte de la corona española en el momento de la consolidación de su autoridad en América fue el traslape de su andamiaje institucional vigente en la Península Ibérica desde la Edad Media a estas tierras. Este cuerpo de instituciones estaba constituido de manera general por una serie de potestades jurisdiccionales establecidas dentro de espacios geográficos y bajo la autoridad de un selecto grupo de magistrados quienes tenían la encomienda de gobernar y preservar el equilibrio en la población a partir de un ejercicio donde cada uno de sus gobernados tuviera garantizado el estado de derecho, privilegios y fueros. 

Esta misma dinámica gubernamental aplicada en América durante los primeros años de colonización no fue muy distinta a la implementada durante la gestión de los borbones en América, no obstante, existieron una serie de particularidades que vale la pena considerar. Es cierto que uno de los principios de la política aplicada por la casa Borbón en ultramar durante el último tercio del siglo XVIII estuvo encaminada a la consolidación de la autoridad del monarca frente a una serie de corporaciones y grupos de poder que, por espacio de más de un siglo, habían ganado autonomía en los territorios de ultramar.  Lo cierto fue que para la realización de este ejercicio se requirió de la aplicación de una serie de reformas cuyo punto más álgido fue la aplicación de la Real Ordenanza para el establecimiento é instruccion de intendentes de exército y provincia en el reino de la Nueva España. A lo largo de este documento legal se intentó replantear el modo de gobierno colonial en América a través de la instauración de una serie de nuevas instituciones borbónicas cuyo papel en el territorio de ultramar estaría relacionado con el mejoramiento de la administración y aplicación de la justicia. 

Dos ejemplos de este tipo de organismos son los intendentes y los subdelegados quienes, habrá que señalar, fueron diseñados por el gobierno borbónico para sustituir a los añejos corregidores y alcaldes mayores en América como consecuencia de las constantes muestras de corrupción y mala administración que estos funcionarios tuvieron en la realiazación de sus actividades de gobierno. 

Lo que nos interesa destacar es que las labores de territorialización durante el tiempo del reformismo borbónico en América estuvo a cargo de nuevos organismos de gobierno cuya lógica administrativa había sido replanteada y redireccionada hacia una ruta de uniformidad política bajo la autoridad preeminente del monarca español. 

Así pues, mientras nuestra eje de estudio esté vinculado hacia los procesos de territorialización de las instituciones de gobierno nacidas en el seno de la política de los borbones, estaremos obligados a retomar el concepto de jurisdicción como un elemento determinante para describir la actividad de estos organismos responsables de representar al monarca en Nueva España. Y en ese sentido es importante indicar que la jurisdicción, según Carlos Garriga, fue la vía “a partir de la cual se procedió a la organización del espacio territorial” esto es, en términos generales, un espacio público a cargo de un funcionario del gobierno proveído de poder político. 

Finalmente, la territorialización dentro de mi trabajo de investigación dedicado al estudio de los subdelegados y las subdelegación debe ser entendido como un impulsado dado desde las altas esferas del gobierno de la corona española y aplicado en los territorios coloniales como un ejercicio de dominación que es exclusivo de la actividad de las instituciones borbónicas. 

Casa de la Niebla

Parroquía de San Francisco de Asís en Cuetzalan, Puebla. Construcción de mediados del siglo XVI.

Dejé la Sierra de Puebla a los doce años para vivir junto con toda mi familia en Xalapa, Veracruz, por esa razón los recuerdos que tengo de la bautizada “Bocasierra poblana” no son muchos, aunque los que guardo son valiosos y presentes. 

Algo que tengo claro de la Sierra, pese al transcurso de los años, y particularmente de Teziutlán, el lugar donde nací, es el frío calador de huesos; por la altura en la que se encuentra este espacio la neblina es protagonista del paisaje cotidiano, así como las personas cubiertas para evitar un resfriado o un buen aguacero. Recuerdo “las grandes montañas” que circundan la mayoría de las ciudades y pueblos de tradición propiamente indígena.

El territorio del cual les hablo está determinada por los accidentes geográficos, esto es, un paisaje de grandes relieves naturales que se contrasta con sus profundas barrancas, que hacen, al menos del pueblo en el que nací, una zona de constante riesgo de desastre. Basta revisar la “Tragedia de Teziutlán en 1999” es decir, el deslave de la Sierra. Yo estuve allí en el año citado y hasta la actualidad la huella de aquel momento está presente en el paisaje y en aquellas casas destruidas las cuales, habrá que confesar, me tocó explorar con mis hermanos y amigos de la colonia, pese al riesgo que esto implicaba. 

El comercio entre los pobladores de la Sierra en una de las actividades más importantes. De hecho, aún existe la tradición de hacer un pequeño mercado regional todos los viernes de la semana donde además de muchos artículos para la casa o de uso personal, también se vende una deliciosa pancita de borrego y pulque producido en la localidad y llevado hasta ese punto desde Tlaxcala. 

Teziutlán y el resto de los pueblos de la Sierra están caracterizados por lo verde del paisaje rural. En mi infancia me tocó jugar en varios ríos hundidos en la serranía, y cercanos a mi casa. La intensificación de la actividad de fabricas y maquilas ha provocado la contaminación de estos torrentes y la desaparición de un espacio diseñado naturalmente para la convivencia de la familia y los amigos. 

Teziutlán, 1999. 10 años después del desastre.


Breve reflexión en torno al estudio de las subdelegaciones novohispanas

Desde el 2014, la Red de Estudios del Régimen de Subdelegaciones en la América Borbónica ha realizado una serie de interesantes estudios político-administrativos a propósito del devenir del territorio novohispano durante la instauración del régimen de intendencias.

Es importante mencionar que desde la década de los 50 del siglo XX, trabajos como los de Luis Navarro señalaron que la introducción del modelo de intendencias en América fracasó en los dominios ultramarinos de la dinastía Borbón por causa del mal funcionamiento a nivel administrativo de los funcionarios reales y sus zonas de influencia. Por su puesto que aquel malestar político estuvo ligado a la convulsión provocada por la inserción de un nuevo régimen político que, en varios niveles de gobierno, modificó el estado tradicional de las cosas. No obstante, fueron las subdelegaciones, «el talón de Aquiles del régimen de intendencias», donde los problemas de corrupción, el enriquecimiento ilícito de los funcionarios, los abusos a la sociedad y la mala administración del gobierno espiritual y temporal fueron más evidentes. 

Lo dicho líneas arriba era una opinión generalizada en la historiografía colonialista en México hasta la aparición de la obra De reinos y Subdelegaciones. Nuevos escenarios para un nuevo orden en la América Borbónica donde se debatió con detenimiento la actividad en las subdelegaciones y sus subdelegados, donde quedó comprobado que, pese a que no estuvieron exentos de conflictos y tensiones, estos espacios políticos tuvieron un papel central en el devenir del proyecto reformista de Carlos III. 

Por lo tanto consideramos que el estudio de las subdelegaciones  es importante para la historiografía sobre las reformas políticas del siglo XVIII en todo momento que su análisis permite dilucidar las fracturas provocadas por el reformismo carlista en el gobierno local de cada provincia del virreinato de la Nueva España, explorando un espacio que pocas veces había recibido atención en obras importantes sobre este periodo histórico pero más interesadas en los temas de militares, fiscales y económicos. 

Así pues, los estudios que existen hasta hoy han demostrado la importancia de los subdelegados dentro las reformas borbónicas en América. A través de su estudio se han elaborado juicios más balanceados en torno a este actor político que llevó sobre sus hombros la responsabilidad de negociar con la sociedad civil y religiosa la aplicación del plan reformista de Carlos III, y resistir los embates de una población sumergida en dinámicas y tradiciones especificas. 

Si bien, los subdelegados e intendentes han llamado la atención de varios especialistas de la colonia, sea esto por su papel en el desarrollo del reformismo en América, siempre existe una posibilidad de encontrar a otros agentes del gobierno que ofrezcan al estudioso de la historia nuevas herramientas para el análisis e interpretación de una etapa de la historia de México enmarcado en un contexto de guerras imperiales y transformaciones político-administrativas.

Poblaciones en la Bocasierra poblana. Siglo XVIII

Estamos mirando la Sierra Norte del estado de Puebla. En el mapa se registró la ubicación actual de las principales poblaciones de la bocasierra hasta el inicio del siglo XVIII.

Información obtenida de Bernardo García Martínez, Los pueblos de la Sierra. El poder y el espacio entre los indios del norte de Puebla hasta 1700, México: El Colegio de México, 2005, p. 147.